Enfermedad cardiovascular y disfunción eréctil

Enfermedad cardiovascular y disfunción eréctil: Letal combinación

 

 

Los hombres con enfermedad cardiovascular tienen 2 veces más riesgo de padecer disfunción eréctil, que es la incapacidad para lograr y/o mantener una erección lo suficientemente satisfactoria para tener una relación sexual.

 

Un estudio llamado Disfunción eréctil y enfermedad cardiovascular: ¿qué sabemos hasta el momento?” reveló que el porcentaje de hombres con disfunción eréctil en la población general puede alcanzar hasta el 35%, mientras que en el grupo que tiene problemas cardiovasculares la cifra se eleva al 70%.

 

Esta asociación no es casualidad. La enfermedad cardiovascular implica una alteración en el funcionamiento de las arterias que son las responsables de transportar la sangre, lo que provoca que el hombre con esta condición sea incapaz de enviar la sangre que el pene necesita para lograr una erección adecuada.

 

El grado de la disfunción eréctil está relacionado con la severidad de la enfermedad cardiovascular. De allí la importancia de que todo paciente con disfunción eréctil sea valorado por un médico, de manera que pueda recibir un diagnóstico y tratamiento temprano para ambas condiciones.

 

Factores de riesgo al acecho

 

Existe evidencia de la relación entre la disfunción eréctil y factores de riesgo cardiovascular de manera independiente. Entre los principales factores responsables de alterar el funcionamiento de las arterias se citan el colesterol elevado, la diabetes, obesidad, tabaquismo y presión alta.

 

Se estima que 68 de cada 100 pacientes con colesterol alto o diabetes, podrían tener algún grado de disfunción eréctil. Un estudio llamado “La prevalencia de la disfunción eréctil en la atención primaria: importancia de los factores de riesgo para la diabetes y la enfermedad vascular”demostró que los pacientes con diabetes tienen una probabilidad hasta tres veces mayor de desarrollar disfunción eréctil, en compración con los hombres sanos.

 

El análisis denominado “La disfunción eréctil predice eventos cardiovasculares en pacientes de alto riesgo”, reveló que los hombres con diagnóstico de disfunción eréctil tenían un riesgo casi dos veces mayor de morir por complicaciones cardiovasculares, tras un seguimiento de cuatro años y medio. Otro estudio denominado “Disfunción Eréctil e Infarto de Miocardio Agudo” determinó que los hombres entre los 40 a 49 años con disfunción eréctil tenían una incidencia de padecer una enfermedad coronaria 50 veces mayor que los hombres sanos.

 

Dicho esto, es importante que durante la visita al médico, el paciente se asegure de que se le haga una adecuada historia médica, un examen físico detallado y en caso necesario, se le realicen estudios especializados que determinen su nivel de riesgo cardiovascular.

 

Una vez que el paciente entiende el riesgo al que está expuesto, es momento de tomar acciones correctivas, lo que podría implicar cambios en el estilo de vida y tomar medicamentos que le permitan controlar y disminuir el riesgo de enfermedad cardiovascular y recuperar la función eréctil.

 

Viagra® es uno de los medicamentos que está a disposición de médicos y pacientes para el tratamiento de la disfunción eréctil, tras haber demostrado su eficacia para mejorar esta función. Este fármaco actúa relajando la musculatura lisa de las arterias del pene  durante la estimulación sexual, permitiendo un aumento del flujo sanguineo que permite la erección.

 

 

Los hallazgos anteriores sugieren que todo paciente con diagnóstico de disfunción eréctil debe ser evaluado como un paciente con posible enfermedad cardiovascular hasta que se demuestre lo contrario. La disfunción eréctil es un predictor independiente del desarrollo de enfermedad cardiovascular, dato que no debe despreciarse tomando en cuenta que para el año 2025, la incapacidad para lograr una erección afectará a más de 322 millones de hombres en todo el mundo.

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