MICHEL BROWN LA QUERIDA DEL CENTAURO

Q&A – MICHEL BROWN “LA QUERIDA DEL CENTAURO S2” TELEMUNDO INTERNACIONAL

  1. ¿Cuál es para ti el mensaje positivo a rescatar de esta segunda temporada, teniendo en cuenta que la serie está basada en el narcotráfico?

Michel: Yo creo la teleserie no gira en torno a una historia de narcotráfico, sino que cada uno de los personajes tiene un deseo muy claro que se va tergiversando a medida que va pasando el camino, porque les van pasando cosas, porque el policía se empieza a relacionar con ésta mujer que para el público es una delincuente, luego entra el personaje de Sandra Echeverría que es una delincuente que termina moviéndolo mucho a él, y cambiándole mucho el norte y creo que particularmente no es una serie que gire en torno al narcotráfico, o sea, evidentemente hay personajes que están relacionados con el narcotráfico que son parte de la serie, pero me parece que justamente lo interesante de las dos temporadas es que toda la historia, la trama de la serie más importante gira más en torno a la psiquis de cada personaje y al conflicto que cada uno tiene que resolver

  1. ¿Hay alguna experiencia durante las grabaciones en la que puedas decir “este momento no lo olvidaré nunca”?

Michel: No sé si hubo un momento en particular, yo creo que particularmente La Querida del Centauro logró hacer un casting muy homogéneo y con grandes actores, me parece que lo que nos pasó a todos los que trabajamos ahí, a diferencia de otros proyectos donde lo más importante es echar balas, la explosión de los carros en cuestión de cosas muy espectaculares, acá nos encontramos un grupo de actores que ha sabido hacer muy bien su trabajo y que día a día lo gozábamos mucho, de verdad eran personajes de la vida real y que hacían del trabajo y del día a día un manjar. El hecho de trabajar con Ludwika y con Sandra, y luego se unió Sebastián Martínez que es un gran actor colombiano, y Horacio que es el que hoy está haciendo El Diablero y muchos actores más, la verdad que se convirtió en un disfrute diario, con actores sumamente entregados y con ganas de hacer un buen trabajo y de agarrar el libreto y los guiones que teníamos para armarlos y desarmarlos como mejor le venía a cada uno, entonces era una sorpresa lo que el otro te iba a soltar y nada tenía que ver con el guion, entonces había un trabajo de construcción y de estar atentos y de trabajar los guiones maravilloso la verdad, y creo que uno de los grandes regalos de la segunda temporada fue volver a trabajar con el personaje de Iñaki que hace de mi hijo porque en la primera temporada llegó como un niño y en la segunda temporada nos encontramos con un adolescente que iba aprendiendo día a día del oficio en la primera temporada y que en la segunda nos encontramos con un actor hecho y derecho y la verdad fue un regalo. Pasó lo mismo con Aranza, quien es una gran actriz que entró siendo una niña y de repente en la segunda temporada nos encontramos con una actriz impresionante. La verdad, fue un disfrute diario.

Asimismo, también trabajé con un director que conozco mucho por haber trabajado en Pasión de Gavilanes, Mauricio Cruz. La verdad fue un agasajo rodarla.

  1. A título personal, ¿qué tiene esta historia que no tengan las demás, como por ejemplo, Sin Senos si Hay paraíso?

Michel: Creo que tiene un poco de esto que mencionaba en la respuesta anterior. Me parece que lo interesante de La Querida del Centauro no tiene que ver con el narcotráfico y la historia principal no es el narcotraficante, ni todo lo que los rodea, sino que claramente ellos tienen un conflicto, una historia y un fin que resolver y eso hace mucho más jugosa la serie en cuanto a las escenas, porque verdaderamente hay escenas de conflicto que no tienen que ver únicamente con el narcotráfico. Y luego creo que está rodada como se rueda una película, con pocas escenas en el día, y se trabajó con un equipo que en ésta época no era muy normal, que trabajan con un móvil, con cámaras en movimiento y que el fotógrafo, pues, es un fotógrafo que hizo cine entonces no había tantas luces en el estudio, se trabajaba con  luz natural,  y se trabajaba mucho la improvisación, el hecho de que existía una estructura de las escenas pero que nosotros tratábamos de darle vida desde el lugar del personaje de cada uno, y creo que eso la hace diferente. Me parece que también lo que pasa es que estamos acostumbrados a estas series de narcotráfico donde la gente ya vio más de lo mismo, y que LQDC trata del conflicto de cada una de estas familias y cada uno de estos personajes, y cómo hacer para resolverlo en medio del mundo del narcotráfico.

  1. ¿Cuáles son las diferencias entre la primera y la segunda temporada, por las cuales los fans no deben perderse la segunda parte?

Michel: Pues creo que la primera temporada queda en el aire, justamente con la idea de hacer una segunda temporada y se siguen desarrollando las historias y los conflictos de cada uno, pero a todo eso se suman nuevos personajes que traen un nuevo conflicto a los grandes conflictos que ya tenían. Y como mencionaba anteriormente, creo que es un gran equipo de actores que le dan una vida increíble a la serie, como es el personaje de Horacio, el de Sandra y que la vuelve muy jugosa, que no se pierde todo este tema de acción que existe dentro de la serie para todos los que les gustó la primera. Y me escriben mucho al respecto, todos me decían “¿cuándo hay una segunda (temporada)?” y la segunda lo que viene a hacer es darle continuidad y un cierre al conflicto de cada uno de estos personajes.

  1. ¿Parecen dos personajes diferentes entre la primera y la segunda temporada, crees que se conserva la esencia de Gerardo Duarte?

Michel: Sí, la esencia de mi personaje y el de Ludwika se conservan, lo que pasa es que comienzan a suceder tantas cosas en el camino, que se va tergiversando un poquito el fin. De hecho, el termina teniendo una relación con el personaje antagónico que es el de Sandra, y terminan existiendo muchos desencuentros con el personaje de Ludwika, que en la primera temporada pareciera que quedan juntos. Pero sí, creo que hay una gran diferencia, creo que siendo una segunda temporada luego de la primera, podrían ser dos series diferentes, es más, la segunda podrían verla sin haber visto la primera temporada sin ningún problema, eso la hace muy interesante. Me escribe mucha gente que no vio la primera temporada y que ya vieron la segunda y esa es un poco la sensación que tienen.

  1. ¿La Querida del Centauro, T2, es un retrato del narcotráfico y la policía en México?

Michel: Creo que hay muchas de las cosas que son muy similares. Me parece que sí, lo que tiene LQDC es que no se tiene miedo a contar las cosas como son. De hecho, en ésta policía que trabaja él hay una corrupción dentro de la misma que es el propio jefe, lo cual no es algo muy lejano de lo que podemos ver en nuestros países de Latinoamérica. Y en cuanto al narcotráfico también, en cuanto al manejo, a lo poco que cuesta una vida humana y al manejo que tiene el personaje de Humberto con sus súbditos que trabajan para él, me parece que sí, es realmente muy cercano el retrato.

  1. ¿Cuál es la cualidad que  más destaca de su personaje y por qué?

Michel: Me parece que la nobleza, es un tipo 100% noble, de hecho lo que pasa con el personaje que hace Ricardo Polanco y hasta con el personaje de Ludwika, estos personajes que terminan siendo los narcotraficantes con los que él se termina aliando al final de la serie. Me parece que es un tipo muy noble, que tiene muy claro en que dirección va y que no pasa por encima de los otros con tal de llegar al punto al que quiere llegar.

  1. Interpretaste personajes lejanos a tu realidad, más allá de la preparación física y de armas, ¿cómo te preparas para realizar estos papeles?, ¿conversaron con alguna fuente? ¿preparación psicológica? 

Michel: En la primera temporada tuve la suerte de conocer a una persona que trabajó para la DEA, es un colombiano, y tuve varias conversaciones con él, y hablábamos bastante de lo que era ser un agente infiltrado, y trabajamos en otra serie anterior en Colombia con el ejército para aprender el manejo de armas más cortas, armas más largas, y yo tomé un curso que sirve para toda la parte de desarme, peleas, y todo eso. Pero cada vez que volvemos a trabajar en una serie donde hay armas de por medio, las personas que hacen todas las peleas y eso, volves a refrescarte sobre qué tipo de armas vas a utilizar y demás. A mi me gusta todo eso, trabajar las escenas, trato de no tener dobles salvo que las escenas sean de mucho riesgo, me parece justamente la parte interesante de este trabajo.

  1. Las superseries vienen siendo una tendencia de la televisión desde hace varios años, ¿por qué crees que el público se sigue enganchando con este tipo de producciones?

Michel: Porque creo que son un híbrido perfecto entre una serie corta muy bien lograda y una novela, sin tener el melodrama de una novela, creo que se hablan de temas mucho más actuales, que se filman de una manera distinta, que le da mucho más tiempo al proceso, que hay un director de fotografía que trata de no empastar de luces como sucede en una novela, y eso evidentemente al público le parece mucho más cercano y entretenido a la hora de verlas, y porque creo que la retina del televidente está más adiestrada con todo esto de las plataformas.

  1. Producciones como estas donde hay personajes que realizan cosas ilegales, muerte, traición, ¿qué tipo de mensajes deseas transmitir a la audiencia?

Michel: No sé si los actores buscamos transmitir un mensaje, porque aparte claramente hay un libreto que no es de uno, uno interpreta el personaje, y me parece que el fin de una serie es entretener. Me parece que uno hace su trabajo para entretener y después el público elige qué quiere ver y con que se queda de eso, y justamente el trabajo de interpretación del actor hace que la gente conecte o no conecte. Pero creo que no depende mucho de nosotros transmitir un mensaje, me parece que hay también mucha gente que no le gusta que haya series de narcotráfico y otra gente que le parece interesante porque también es la realidad que vivimos en el día a día hoy en la Latinoamérica. Pero me parece que como actor, lo que nos toca a nosotros, es hacer bien nuestro trabajo, luego el público decide qué es lo que le gusta y que es lo que no.

  1. ¿Qué características del personaje decidiste o propusiste destacar para hacerlo más tuyo y más atractivo?

Michel: Creo que en un principio trabajamos con Mau, lo que era un poco como un búfalo, era un personaje muy rudo, estos que parecen que envisten y después preguntan, y era muy terco, el creía que siempre tenía la razón y era un personaje de estos que creen que las cosas se deciden por la fuerza y por lo bruto, con tal de llegar al fin al que quiere llegar. Esto era algo cero pedagógico, de hecho le ponen a él, el personaje de Ricardo Polanco al lado, que es un policía totalmente opuesto a él, es un tipo muy correcto, que va por la ley, que es el hijo de uno de los policías más importantes de la comisaría en donde trabajan. Y creo que estos dos personajes eran dos opuestos, por eso justamente, era tan interesante verlos compartiendo el trabajo en el día a día porque cada uno veía lo que era trabajar en la policía desde un lugar totalmente diferente. 

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