Niños de América latina se benefician

 

Niños de América latina se benefician de programas de Leche Escolar

 

 

FEPALE destaca programas exitosos de Leche Escolar: en esta edición, la experiencia en Uruguay

 

El excelente aporte nutritivo de la leche, hace que este sea el alimento esencial en los planes de alimentación escolar, ya que la disponibilidad de los nutrientes en la leche y su fácil asimilación por el organismo humano lo ponen en la cima de estos programas. A modo de ejemplo se puede citar la excelente calidad de sus proteínas y el alto valor biológico de estas, la disposición del Calcio, el aporte de Vitaminas A, D, E, K presentes en la grasa láctea y que juegan un papel preponderante en el fortalecimiento de huesos y dientes, además de las Vitaminas del grupo B que están ligadas al crecimiento y la fijación de minerales. Este extraordinario valor nutricional la convierte en un alimento único.

 

La fortificación o adición de minerales y micronutrientes diferentes o iguales a los que tiene la leche, la convierte en un vehículo muy apropiado para llevar a cabo programas de erradicación de la desnutrición.  

 

La leche es la indiscutida ganadora cuando se trata de la dieta del niño. En términos de su estatus en las escuelas y en la nutrición infantil, la leche también tiene una ventaja significativa al ser vista de manera positiva tanto por los responsables sobre las políticas como por los padres lo cual es reafirmado por guías nutricionales nacionales que especifican los valores de consumo diarios recomendados para niños.

 

El caso de Uruguay

El Programa de Alimentación Escolar (PAE) es un servicio que se origina a principios del siglo XX, dando alimentación a los niños que asistían a escuelas rurales, donde dada la carga horaria que cumplían, se hizo necesario brindarles alimentación. Más concretamente, se inició en el año 1920 en las escuelas llamadas «al aire libre» que eran escuelas donde concurrían básicamente niños que presentaban afecciones respiratorias. Estas  escuelas tenían grandes espacios arbolados donde los niños hacían el recreo. Luego se fue extendiendo la llamada «Copa de Leche» hacia otras escuelas. Pasado el tiempo y en la medida que surgieron dificultades económicas en el país, a los sectores más desfavorecidos de la población les resultaba muy dificultoso atender las necesidades  nutricionales de los niños, por tal motivo se comenzó a ampliar la cobertura del PAE a escuelas donde se evidencian estas carencias nutricionales.

 

A partir de los datos obtenidos en la «Primera Encuesta Nacional de Hábitos Alimentarios» realizada por el PAE en el año 2002, donde se detecta un bajo consumo de leche por parte de los escolares y teniendo en cuenta la enorme importancia del consumo de la misma en la niñez, la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) implementó a partir de 2003 el «Programa de Leche Escolar» donde todas las escuelas del País que cuenten con algún tipo de prestación alimentaria (de cualquiera de las categorías de alimentación) reciben leche proveniente de una compra centralizada por la ANEP, distribuyéndose la misma en los locales escolares, según indicación del PAE.

 

Cobertura

 

Actualmente la cobertura del “Programa de Leche Escolar” es muy importante ya que más del 90 % de las escuelas reciben leche a través de algún tipo de prestación. El PAE brinda alimentación diariamente a 253.620 escolares de las escuelas públicas de todo el País, lo que representa el 67 % de los niños matriculados en la escuela pública. El programa procura dar cobertura a todas aquellas escuelas que perciben algún tipo de prestación en alimentación escolar.

 

 

Se provee de leche a todas las escuelas, mediante la entrega en tres presentaciones: leche larga vida, leche en polvo y leche fluida pasteurizada.

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