Obesidad: una seria preocupación en la batalla contra el COVID-19

Este año hemos aprendido que las condiciones de salud como las afecciones cardíacas, el cáncer y la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) son factores de riesgo graves ante el COVID-19. Recientemente, también ha aparecido una tendencia a que los pacientes que son mucho más jóvenes sean hospitalizados, lo que llevó a la Organización Mundial de la Salud (OMS) a publicar un comunicado instando a las personas más jóvenes a tomar más precauciones.

Actualmente, ha surgido otra tendencia: la preocupación por la obesidad en relación con el coronavirus. Según un reciente estudio, después de la edad, la siguiente posibilidad más fuerte de sufrir complicaciones por la pandemia es la obesidad severa, que puede comprometer el manejo del virus debido a desafíos en el diagnóstico y tratamiento causados por los efectos físicos de la obesidad.

Según cifras de Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el 62% de los adultos panameños tiene problemas de sobrepeso y más de uno de cada cuatro padece obesidad.  Estos datos disparan las alarmas si se unen a las estadísticas arrojadas a nivel global de que entre el 65% y 85% de los pacientes fallecidos por Covid-19 presentan condiciones de obesidad. En este sentido, diversos especialistas en Panamá coinciden en que este mal aumenta el riesgo de muerte y complicaciones en pacientes con covid-19, por las alteraciones al sistema inmunológico que representa y disminución de la función pulmonar que trae consigo.

Mientras tanto en Cleveland Clinic Weston, institución médica estadounidense, los médicos están observando un aumento de pacientes obesos que terminan en el hospital y la UCI. El Dr. Anas Hadeh, director del Programa de becas de medicina pulmonar y de cuidados intensivos de la Cleveland Clinic Florida, explica que “los pacientes con obesidad severa tienen más probabilidades de terminar en la UCI, con un ventilador y tener un resultado menos favorable cuando se trata de luchar contra el Covid-19, incluso si la persona no padecía ninguna otra afección subyacente».

Hay varias razones para esto, como el tejido graso que restringe la capacidad pulmonar y evita una respiración adecuada, además de contribuir a la probabilidad de coágulos de sangre, que se ha asociado con el coronavirus. Los pacientes con obesidad severa también pueden tener problemas crónicos como enfermedades cardíacas y enfermedades pulmonares, que pueden incrementar su riesgo de complicaciones si contraen el virus.

¿Cuáles son las buenas noticias en todo esto? A diferencia de la edad y las afecciones preexistentes, la obesidad es un factor de riesgo que se puede controlar mediante cambios conscientes en la dieta y ejercicio regular y constante. «La obesidad es un factor de riesgo modificable», señala Hadeh. «Por lo tanto, si reduce su índice de masa corporal en tan solo un 5%, puede disminuir el riesgo de terminar en la UCI o en un ventilador».

Otras recomendaciones que los especialistas aconsejan a las personas obesas es tomar sus medicamentos para cualquier condición de salud subyacente exactamente como se los recetaron y siguiendo los consejos de su proveedor de atención médica para la nutrición y la actividad física, mientras mantiene las precauciones de distanciamiento social.

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