Septiembre: mes mundial de la leucemia

Septiembre: mes mundial para generar conciencia sobre la leucemia

 

 

La sangre también se enferma: mitos y realidades de la leucemia

 

La leucemia es el cáncer de la sangre: realidad

 

La leucemia es una condición maligna relacionada con el sistema hematológico, es decir, la sangre. Este es un cáncer que involucra células que se transportan en la  sangre. Habitualmente hacen referencia a los glóbulos blancos, que soncélulas destinadas a defendernos de las infecciones y los agentes extraños como parásitos, células malignas o  infecciones.  Sin embargo, la raíz de la enfermedad ocurre en la medula ósea (lugar donde se producen los glóbulos blancos) o en los tejidos del sistema linfático (ganglios linfáticos, bazo e hígado).

 

A pesar que existen diferentes tipos de leucemia, la raíz de esta enfermedad es que los glóbulos blancos sufren transformaciones malignas y cambian sus características funcionales.  Es así como se presenta una sobreproducción exagerada de un sólo tipo  de glóbulos blancos que comienzan a ocupar el espacio destinado para otras células necesarias en la sangre.  De esta manera  se dejan de producir glóbulos rojos (fuente de hemoglobina) y plaquetas (células que controlan la coagulación del a sangre).

 

Estas células en sobreproducción funcionan de manera inapropiada:

 

No cumplen su función de defender al organismo y por eso los pacientes con leucemia son muy propensos a sufrir infecciones de manera frecuente.

 

Viven en el cuerpo por más tiempo del que lo hacen en condiciones normales.

 

Ocupan espacio en otros órganos y tejidos al salir de la sangre, de esta manera migran y permanecen más tiempo en los ganglios linfáticos, el bazo y el hígado, generando muchos de los síntomas relacionados con esta enfermedad: agradamiento de ganglios (que es doloroso y molesto), dolor abdominal, sensación de llenura precoz, anemia, moretones, sangrados, entre otros.

 

La leucemia reporta más de 350,000 nuevos casos por año a escala mundial  y anualmente mueren aproximadamente 265,000 personas a causa de esta enfermedad.  En la actualidad medio millón de personas viven con este padecimiento.

 

Existe un sólo tipo de leucemia: mito

 

Existen diferentes tipos de leucemia y se clasifican de acuerdo con la rapidez con que se desarrolla la enfermedad y el tipo de células que son alteradas.  Existen dos 2 grupos: agudas y crónicas.

Se denominan leucemias agudas si la enfermedad es de curso corto y agresivo. Un gran número de células leucémicas se acumulan rápidamente en la sangre y la médula ósea, dando lugar a síntomas tales como cansancio, moretones con facilidad y la susceptibilidad a infecciones. La leucemia aguda requiere un tratamiento rápido y agresivo.

 

Son más frecuentes en edades tempranas.  La forma más común de leucemia aguda es la leucemia linfoblástica aguda que se presenta más comúnmente en niños, o la leucemia mieloide aguda que se presenta en el adulto joven.

 

Por otro lado, las leucemias crónicas son de desarrollo lento y afectan generalmente al adulto mayor con un pico de incidencia en los 60 años de edad aproximadamente.  Pueden no causar síntomas específicos al inicio de la enfermedad.  Tienen como denominador común que si bien no son de curso tan agresivo como las agudas, no se curan y por ello la importancia del apego al tratamiento.

 

Dentro de las leucemias crónicas, se destaca la Leucemia Linfocítica Crónica (LLC),la cual es la más frecuente en los adultos. La LLC es un cáncer de crecimiento lento de las células linfoides que por lo general afecta a personas mayores de 55 años. Este tipo de leucemia representa el 30% de todas las leucemias y el 10% de todos los cánceres hematológicos, es decir, relacionados con la sangre.

 

Todas las personas son propensas a esta enfermedad: realidad

 

No se conocen a ciencia cierta las causas de esta enfermedad, sin embargo se ha podido establecer que componentes ambientales y genéticos tienen influencia. Se han identificado algunos factores que pueden incrementar el riesgo de desarrollar de algunos tipos de leucemia: por ejemplo haber sido tratado por otro tipo de cáncer previamente, desórdenes genéticos como el síndrome de down, exposición a ciertos químicos como el benceno, fumar (especialmente para la leucemia mieloide aguda) y la historia familiar de leucemia.  En este sentido, si en miembros de una familia han sido diagnosticados con leucemia, el riesgo aumenta. Esto es particularmente cierto para los casos de Leucemia Linfocítica Crónica. Dentro de las leucemias con mayor componente hereditario se encuentra este tipo.

 

A pesar de estos factores de riesgo, es importante aclarar que existen un gran número de personas que si bien tienen alguna de las condiciones anteriormente mencionadas no padecen la enfermedad.

 

La quimioterapia es la única opción de tratamiento: mito

 

Hasta hace poco tiempo, habría sido cierto pensar que al ser la leucemia un tipo de cáncer, la única opción de tratamiento era la quimioterapia. Sin embargo, los avances en investigación médica han permitido identificar los procesos específicos que es necesario interrumpir en las células malignas, respetando las células saludables. 

 

Este tipo de tratamiento se les conoce como Terapias Dirigida, las cuales tienen un particular valor  terapéutico en  las leucemias crónicas como la Leucemia Linfocítica Crónica.  Dentro de las propiedades de este tipo de tratamientos se encuentran:

 

Son de administración oral (tabletas)

Tienen un mejor perfil de seguridad que la quimioterapia

Atacan los defectos específicos de los glóbulos blancos afectados por la leucemia, respetando las células sanas.

Detienen  y  reducen  el crecimiento  de las células cancerígenas e inducen su muerte.

Afectan en menor proporción las células sanguíneas sanas vs la quimioterapia

Las células cancerígenas no se mantiene en los nódulos linfáticos y otros órganos  como lo hacen con otros tratamientos.

Han demostrado su eficacia con tasas de  remisiones  de gran impacto (desaparición o reducción de las células malignas) y prolongado la supervivencia de los pacientes.

 

Otras modalidades de tratamiento para la leucemia son:

Quimioterapia: sigue siendo un tratamiento  de valor para algunos tipos de leucemia.

La inmunoterapia que trabaja sobre el  sistema inmunológico para reconocer como un “enemigo”  las células blancas defectuosas.

El trasplante de  médula  ósea  única forma de tratamiento curativo para tipos específicos de leucemias agudas.

 

En el grupo de pacientes cuya enfermedad se comporta de manera lenta y con pocos síntomas, en ocasiones no es necesario iniciar un tratamiento. Sin embargo una vez aparecen los síntomas descritos se deben ofrecer opciones o alternativas de tratamiento.

 

 

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