Viveros comunitarios: Alternativa para la conservación de la concha negra en Espavé y Sajalices

La sobreexplotación de la concha negra, sin considerar tamaños, nivel madurez y mucho menos su reproducción, pone en riesgo este recurso natural disminuyendo considerablemente su presencia en los manglares del país. El Ministerio de Ambiente y la Autoridad de Recursos Acuáticas (ARAP) conscientes de esta realidad ejecutan un proyecto que busca la conservación y el aprovechamiento sostenible de la concha negra  y la preservación y regeneración del manglar de El Espavé, corregimiento de Sajalices en el distrito de Chame.

Hay diversos tamaños de concha dependiendo de su estado de desarrollo, en este sentido es necesario que el responsable de extraer la concha tenga el conocimiento del tamaño adecuado para su aprovechamiento. Las tallas de extracción van de 44, hasta 47 milímetros, correspondiendo a la etapa adulta del molusco, que a su vez no afecta el proceso de reproducción. Espavé y Sajalices son zonas en donde pescadores realizan la práctica de extracción de este bivalvo, por ende ambas entidades realizaron acercamientos con la Asociación Agro-ecoturística del Espavé Ebenezer   (AAEE), y la Asociación Defensores Unidos Del Manglar de Sajalices de Chame (DEUMSA) para plantear alternativas que permitan conservar el molusco, a través de su uso sostenible.

El tema principal del encuentro fue detallarle a los miembros de la asociación que el proyecto se basa en el establecimiento de módulos de producción comunitarios-demostrativos (viveros), para la engorda de juveniles de concha negra, como una estrategia, que haga posible la recuperación y conservación de las poblaciones naturales del recurso, que permita además, contribuir significativamente al mejoramiento de su calidad de vida y del entorno ecológico.

José Julio Casas, Director Nacional de Costas y Mares, explicó que el proceso de engorde consiste en albergar o retornar al medio las conchas juveniles para ser protegidas y una vez que alcancen su desarrollo  los concheros puedan  aprovechar el recurso; es decir que la concha que no tiene el tamaño normado se debe regresar el medio para que continúe su desarrollo, que incluye etapas reproductivas para mantener los números poblacionales de la especie; para luego extraerla cuando tenga una talla comercial.

Con este proyecto se pretende que los lugareños lleven un seguimiento del crecimiento del bivalvo para conocer su proceso de maduración hasta que estas comiencen a reproducirse. Los módulos de producción comunitarios-demostrativos estarían divididos en parcelas que reúnan las características del hábitat en donde crece el molusco.

Los técnicos de MiAMBIENTE y ARAP detallaron que inicialmente se dará la asistencia técnica, seguimiento y capacitación a los miembros de la comunidad, para que posteriormente pueda ser atendido y administrado por ellos.

Una vez que se obtengan los primeros resultados, la participación de la comunidad será más directa y de autogestión con responsabilidad. El desarrollo y consolidación del vivero demandará mano de obra de los habitantes.

Cabe señalar, que la extracción de concha negra en el  manglar ha sostenido durante varias épocas a pescadores artesanales en todo el Pacífico, de igual forma a los pobladores del Espavé y Sajalices, en la provincia de Panamá Oeste.  

Con esta iniciativa se espera establecer una alternativa económica de aprovechamiento responsable de este recurso marino costero, para que ambas comunidades pueden generar ingresos usando sosteniblemente sus recursos, disminuyendo el impacto sobre la población y el medio en donde este molusco se desarrolla.

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