38 millones de personas en América Latina tienen una infección que ha sido transmitida sexualmente

38 millones de personas en América Latina tienen una infección que ha sido transmitida sexualmente, ocasionando problemas en la fertilidad de las parejas sin saberlo

  • Las infecciones de transmisión sexual tienen consecuencias sobre la salud como aumento en la probabilidad de transmisión del VIH, efectos psicosociales, complicaciones durante el embarazo e infertilidad.
  • En Panamá son detectados anualmente más de 36000 casos de ETS.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), aproximadamente 38 millones de personas sexualmente activas entre las edades 15 a 49 años han contraído una infección de transmisión sexual (ITS) en América Latina. Estas afecciones infectocontagiosas son transmitidas por contacto sexual ya sea vaginal, anal y también oral. Pueden ser causadas por virus, bacterias o por hongos y son responsables de varios trastornos en el organismo como, por ejemplo, problemas de infertilidad.

El Doctor Saúl Barrera, director de IVI Panamá, indica que “es mejor prevenir las ITS ya que cuando estas no son tratadas oportunamente pueden afectar la fertilidad femenina y también la masculina.  Además, acarrean otros tantos riesgos si la mujer llega a quedar embarazada como un aborto espontaneo o transmitir una ITS al bebé, en el momento del parto o durante la lactancia. La gonorrea y la clamidia son las dos ITS con mayor probabilidad de provocar infertilidad porque pueden causar la Enfermedad Inflamatoria Pélvica (EIP) en las mujeres. Cuando no es tratada a tiempo puede extenderse al útero o las trompas de falopio provocando inflamación, cicatrización y bloqueo en los órganos reproductivos”.

Estas enfermedades no solo afectan la fertilidad de la mujer, en el hombre también pueden bloquear los epidídimos que son unos tubos largos enrollados en la parte posterior de los testículos, donde se almacenan los espermatozoides y luego son transportados para la eyaculación.

Un diagnóstico oportuno

Muchas veces las ITS no presentan síntomas hasta pasado algún tiempo, por eso la recomendación principal es visitar a su ginecólogo mínimo una vez al año. Entre los principales síntomas que se pueden presentar son: incomodidades al orinar, aparición de llagas o protuberancias en las zonas genitales o en el área rectal, abundante secreción en el pene, flujo vaginal con un olor muy fuerte, sangrado vaginal sin razón aparente, molestias al tener relaciones sexuales, erupciones en la piel, inflamaciones constantes de los ganglios de la ingle principalmente y dolor o molestias en la parte baja del abdomen.

Una vez diagnosticada alguna ITS; bien sea en el hombre o en la mujer, lo primero que se procederá es a un tratamiento a través de antibióticos para combatir los virus, parásitos o bacterias que la causen.

“Estas infecciones se pueden eliminar fácilmente si son tratadas a tiempo y deben ser controladas con medicamentos para obtener buenos resultados.  Lo mejor, por supuesto, es protegerse para prevenirlas; en el caso de algunos tipos de Virus de Papiloma Humano (VPH) ya existen vacunas disponibles”, puntualiza Barrera.

Consecuencias en la reproducción femenina

Por sí solo el VPH no causa infertilidad, pero en conjunto con el virus de chlamydia trachomatis aumenta el riesgo de esterilidad de origen tubárico. El VPH puede desaparecer sin manifestaciones, aunque en algunas ocasiones puede causar algunas lesiones precancerosas y progresar a un cáncer cervical. También existe un mayor riesgo de aborto espontáneo y parto prematuro dependiendo el tipo de VPH que se haya contraído.

Por otro lado, la clamidia puede aparecer en conjunto con la gonorrea que suele ser asintomática, y cuando presentan síntomas son poco detectables. Las mujeres con gonorrea suelen confundir estas enfermedades con una cistitis o una infección vaginal. Entre las señales de alerta más comunes se presentan el flujo vaginal amarillento, menstruaciones irregulares y micciones dolorosas y constantes. Es importante mencionar que la OMS ha recibido alertas de distintos países, respecto a una mayor resistencia de la gonorrea a los tratamientos con antibióticos.

Estas dos enfermedades correlacionadas son las principales causantes de la Salpingitis o EIP, porque sus bacterias entran en el útero, las trompas de Falopio y hasta pueden afectar los ovarios causando dolor crónico o también se presenta sin síntomas importantes. 

Al afectar directamente los órganos reproductivos la concepción se hace difícil, ya que el tejido cicatricial puede bloquear las trompas de falopio y si llegase a ocurrir un embarazo, existe la posibilidad 1 de 10 de que este sea ectópico o sea fuera del útero.

Afectaciones en la fertilidad del hombre

La gonorrea y la clamidia también afectan frecuentemente la salud reproductiva del hombre, impactando en su mayoría a los testículos, como sucede con la orquitis y donde la espermatogénesis suele verse impedida, ocasionando oligospermia o azoospermia secretora.

También los microorganismos de las ITS son capaces de adherirse al esperma ocasionando astenozoospermia, que dificulta el desplazamiento hasta el óvulo. Asimismo, puede afectar la formación de espermatozoides, dando como resultado una alteración en su forma (teratozoospermia). Estas malformaciones pueden impedir su desplazamiento hasta el óvulo y también afectar la concepción.

“Por eso resulta tan importante que tanto el hombre como la mujer sean conscientes de los peligros de las ITS sobre su fertilidad. Más si la pareja desea tener hijos, lo ideal es mantener una salud preventiva con exámenes periódicos y si estos llegasen a ser positivos, ambos deben someterse a tratamientos antes de buscar un embarazo”, manifiesta el doctor Barrera.

Embarazo después de una ITS

Cuando una persona o pareja ha padecido alguna de estas infecciones y desea concebir, lo primero es someterse a estudios minuciosos para descartar secuelas y que estas no afecten el proceso. En el caso que hayan sido detectadas tardíamente y estas afectaron los órganos reproductivos, tendrán que recurrir a tratamientos de reproducción asistida en un centro especializado como IVI Panamá.

El más efectivo para estos casos suele ser la Fecundación in Vitro (FIV) para la mujer que ha sufrido daños en las trompas de Falopio o el hombre que tiene malformaciones en los espermatozoides, ya que estos se escogen según su calidad y combinan en el laboratorio para permitir la fecundación fuera del cuerpo; luego se realiza la transferencia del embrión al útero de la madre.

Pero este no es el único tratamiento recomendado, ya que depende de cada caso y afectación para apoyarse en los distintos procedimientos que pueden ser desde una Inseminación Artificial (IA), hasta la utilización de la ovodonación o el banco de semen. Lo esencial es tener una atención personalizada, que garantice el éxito de un embarazo.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.