Cirugía sin huella asistida por imanes

La especialidad quirúrgica ha ido evolucionando a lo largo de los años con el objetivo de ofrecer al paciente alternativas menos invasivas. Primero fue la cirugía laparoscópica (3 o 4 incisiones) a finales del siglo pasado, pero la ciencia continúa innovando para acceder a la zona que hay que operar sin dejar huella visible en el paciente.

La Cirugía sin Huella, no es una cirugía nueva ni experimental, ya forma parte de la práctica quirúrgica de muchos especialistas en países alrededor del mundo. Es una técnica que se está utilizando desde 1997.

Es una técnica quirúrgica que se realiza por una única incisión a través de la cicatriz umbilical (ombligo). También conocida como cirugía magnética, es un novedoso avance que, además de lograr procedimientos menos invasivos, reduce costos, días de hospitalización y mejora la recuperación del paciente.

“Se utilizan dispositivos quirúrgicos magnéticos (uno dentro del abdomen y otro por fuera) que generan un campo magnético a través de la pared abdominal, permitiendo desplazar el órgano que se opera sin lesionarlo, sin necesidad de realizar incisiones adicionales en el abdomen y reduciendo el número de instrumental necesario”, nos informa el Doctor Miguel Aguirre, Cirujano Laparoscópico Avanzado, con entrenamiento en cirugía mínimamente invasiva, especializado en pared abdominal y tórax del Hospital Paitilla.

Tal y como describe el cirujano, “la evidencia científica apoya el uso de imanes en laparoscopía como dispositivos de tracción para exponer la anatomía durante la cirugía, no reportándose lesiones de los órganos manipulados por estos dispositivos; lo que lo hace una técnica segura para el paciente y que no afecta la comodidad y precisión del equipo quirúrgico”.

Es una cirugía libre de cicatriz, lo que da el nombre a la técnica, y es el beneficio más visible; pero aparte del excelente resultado estético, la técnica presenta otros beneficios importantes para el paciente:

  • Sin cicatrices
  • Menos dolor
  • Menos tiempo de recuperación (ambulatoria el 90% de los casos)
  • Menos tiempo de incapacidad
  • Menos riesgo de sangrado e infecciones
  • Menor riesgo de hernia incisional

Se puede operar con esta técnica a cualquier paciente, desde edad pediátrica hasta adulto mayor, previo a evaluación de la condición y patología en cada caso. Igualmente, es posible realizar casi cualquier procedimiento quirúrgico dentro del abdomen o del tórax: extirpación de vesículas, extracción del apéndice, hernias inguinales, exploración de la cavidad abdominal, quistes de ovarios, salping (ligadura de trompas). En otros países ya se realizan cirugías torácicas pediátricas, cirugías urológicas y cirugías bariátricas.

Concluye el Dr. Aguirre con que “la ciencia no se detiene y es nuestra responsabilidad no quedarnos solo con lo aprendido. Las posibilidades que se abren con esta técnica son inmensas, vemos como en países de Suramérica, Asia, Europa y Estados Unidos, siguen desarrollando instrumental y equipo para mejorar aún más la aplicación de la técnica, siempre en búsqueda de lo menos invasivo para el paciente”.

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