Pacientes con cáncer de pulmón de células no pequeñas

Dos innovadores tratamientos se convierten en una nueva esperanza para dos subgrupos de pacientes con cáncer de pulmón de células no pequeñas

  • Se trata de pacientes con enfermedad metastásica, positivos con la mutación EGFR o con la ALK.
  • Con estos medicamentos, se busca incrementar las tasas de supervivencia, detener o disminuir la progresión del cáncer y dar una mejor calidad de vida a las personas.

Pfizer -una de las principales compañías biofarmacéuticas del mundo- anunció el lanzamiento, en el país, de dos innovadoras terapias dirigidas para combatir el cáncer de pulmón de células no pequeñas (no microcítico o CPCNP), en etapa avanzada y positivo, ya sea con la mutación EGFR o con la ALK. De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), solo en el año 2020 se diagnosticaron 2.21 millones de personas con cáncer de pulmón, a nivel global, de las cuales cerca de 340 eran panameñas.

Adicionalmente, hasta un 90% de los casos de esta enfermedad suelen ser tumores de células no pequeñas3, de los cuales alrededor de un 23% corresponden a la mutación EGFR (receptor del factor de crecimiento epidérmico)8 y cerca de un 5% tiene un reordenamiento en el gen ALK (quinasa del linfoma anaplásico).

Para Pfizer, incrementar las tasas de supervivencia, detener o disminuir la progresión de la enfermedad y darle una mejor calidad de vida a sus pacientes son objetivos primordiales. Por eso, desarrolló dos nuevos tratamientos para apoyar a aquellos subgrupos de pacientes que padecen de cáncer de pulmón no microcítico, por las mutaciones en los genes EGFR y ALK.

En el primer caso, la terapia dirigida actúa como un inhibidor irreversible de la tirosina quinasa (TKI, por sus siglas en inglés) del EGFR, bloqueando la señal para el crecimiento de las células malignas. En lo que a ALK respecta, el nuevo medicamento ataca y bloquea los receptores de la quinasa del linfoma anaplásico, cuya enfermedad ha progresado luego de recibir tratamiento en primera línea. Cabe destacar que este fármaco tiene una buena respuesta en penetración intracraneal, cuando hay metástasis. (Ver recuadro: “El cáncer de pulmón y las mutaciones”).

“En Pfizer, estamos comprometidos con investigar y desarrollar tratamientos innovadores para solventar necesidades médicas no cubiertas en diferentes áreas terapéuticas, como la oncología. La ciencia es nuestro mejor aliado y la medicina de precisión es la filosofía que guía todo lo que hacemos, incluyendo estas dos nuevas terapias dirigidas, elaboradas específicamente para combatir las mutaciones EGFR y ALK y que, a partir de ahora, se convertirán en una alternativa adicional para los pacientes que padecen de cáncer de pulmón no microcítico, en etapas avanzadas”, indicó la doctora Eyra Medina, gerente médico senior de Pfizer Centroamérica y Caribe (CAC). 

La doctora Medina también indicó que la medicina personalizada se trata de comprender mejor la enfermedad, para poder ofrecer el tratamiento más adecuado a cada paciente, con un perfil de eficacia y seguridad demostrado con base en sus características, y buscando una mejor calidad de vida, así como una mayor supervivencia de la persona.

El cáncer de pulmón es un tipo de tumor que suele comenzar por el crecimiento anormal y descontrolado de las células que cubren ciertas partes de estos órganos, como son los bronquios, bronquiolos y alveolos.

La mutación en el gen EGFR y su tratamiento

Las mutaciones del gen EGFR son más comunes en pacientes que nunca han fumado o cuya exposición al tabaco ha sido leve. También, en mujeres, así como en personas de origen asiático.

Específicamente, la nueva opción terapéutica de Pfizer para cáncer de pulmón EGFR mutado es un inhibidor irreversible de segunda generación y está recomendado como tratamiento de primera línea, tanto por la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO, por sus siglas en inglés) como por The National Comprehensive Cancer Network (NCCN, por sus siglas en inglés)5, para pacientes con metástasis o con un tumor local avanzado (etapas III y IV).

El cáncer es una de las principales causantes de fallecimientos en el mundo. Existen más de 100 tipos y su biología siempre cambia, lo que la convierte en una de las enfermedades más complejas. Por eso, nuestro compromiso se orienta a desarrollar tratamientos tan diversos como el cáncer de pulmón, que vayan dirigidos a combatir el padecimiento en específico, y con mejorar el acceso para la mayor población posible, a través de acuerdos innovadores con los gobiernos, a manera de darle una mayor esperanza a los pacientes y al mismo tiempo, contribuir tanto con el fortalecimiento como con la sostenibilidad de los sistemas de salud”, acotó la Dra. Medina.

Características de la mutación en el gen ALK

Si bien se dice que el tabaquismo es una de las causantes principales del cáncer de pulmón, la realidad es que no todas las personas que padecen esta enfermedad son fumadoras. Específicamente, el CPCNP ALK positivo se observa en pacientes más jóvenes (contrario a la mayor parte de los casos, que es en personas con 65 años o más), que no fuman o fuman poco y padecen de un adenocarcinoma.

Asimismo, el cáncer de pulmón ALK positivo tiene altas probabilidades de diseminarse hacia el cerebro. Las metástasis cerebrales se presentan en hasta un 25% de los pacientes al momento del diagnóstico y hasta un 60% después de tres años.

Muchos tumores desarrollan resistencia a las primeras terapias y esto hace que los oncólogos médicos prescriban una segunda y hasta una tercera línea de tratamiento a los pacientes. Para solucionar esta situación, Pfizer puso en práctica su capacidad innovadora, así como su tecnología, y desarrolló una nueva alternativa terapéutica dirigida a las personas con CPCNP ALK positivo, cuya enfermedad progresó después de recibir tratamiento de primera y/o segunda generación.

“Gracias al avance de la ciencia y la tecnología, estos pacientes con metástasis ahora podrán contar con un fármaco de tercera generación, con eficacia y seguridad demostradas en los estudios clínicos, el cual fungirá como una opción alternativa a la quimioterapia, en segunda y tercera línea de tratamiento. Adicionalmente, la capacidad de penetrar la barrera hematoencefálica, permitirá ayudar a combatir las metástasis cerebrales que se hayan producido en el transcurso de la enfermedad”, concluyó la doctora Medina.

Estas innovaciones en el tratamiento del cáncer de pulmón de células no pequeñas se dan gracias al equipo de Investigación y Desarrollo (I+D) de Pfizer y a su trabajo en la plataforma de medicina de precisión, que le brinda a la empresa la oportunidad de crear novedosas terapias adaptadas a las necesidades específicas de diversos pacientes. Asimismo, Pfizer está aprovechando esta experiencia en oncología para ampliar los beneficios de la medicina personalizada hacia otras áreas terapéuticas de interés.

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